El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, declaró el miércoles que el país está experimentando una “lluvia de inversiones” en los sectores de petróleo, gas y petroquímica. El mandatario hizo estas afirmaciones en Caracas, tras la firma de acuerdos energéticos con Trinidad y Tobago, en un intento por atraer capital extranjero y reactivar la economía nacional antes de las elecciones presidenciales del domingo.
Maduro aseguró que numerosos inversores ya han llegado al país, aunque algunos acuerdos permanecen confidenciales debido a leyes especiales que los protegen. El presidente venezolano invitó a empresarios de Estados Unidos, Europa, India, China, Rusia, Brasil, Colombia, México y otras naciones a participar en proyectos de desarrollo de recursos petrolíferos y gasíferos en Venezuela.
El líder chavista enfatizó su disposición para negociar con cualquier entidad interesada en establecer “acuerdos soberanos y de desarrollo” con Venezuela. Maduro se presentó como el único garante de seguridad jurídica, estabilidad y tranquilidad para los proyectos energéticos en el país.
Esta declaración se produce en un contexto de esfuerzos por parte del gobierno venezolano para mejorar las relaciones con Estados Unidos y atraer inversiones extranjeras, a pesar de las sanciones económicas internacionales. Maduro mencionó que su gobierno ha obtenido inversiones a través de la Ley Antibloqueo, que le permite firmar contratos secretos sin supervisión parlamentaria.
El anuncio de Maduro sobre la “lluvia de inversiones” coincide con la firma de siete acuerdos de cooperación en materia de hidrocarburos gaseosos entre Venezuela y Trinidad y Tobago. Estos acuerdos incluyen licencias de exploración y explotación en el Campo Manaquín-Cocuina.
Stuart Young, Ministro de Energía e Industrias Energéticas de Trinidad y Tobago, calificó la firma de estos acuerdos como un día “histórico y monumental” para ambos países. Por su parte, Pedro Rafael Tellechea, ministro venezolano de Petróleo y presidente de PDVSA, afirmó que estos convenios posicionarán a Venezuela y Trinidad y Tobago como vanguardia de la transición energética mundial.
